Doña Sofía agradece en Huesca a las asociaciones de Alzheimer su apoyo a las familias afectadas

La Reina emérita Sofía entraba en un abarrotado auditorio Carlos Saura del Palacio de Congresos de Huesca para inaugurar oficialmente el Congreso Nacional de Alzheimer, una cita de carácter bienal que cumple su octava edición y que esta vez se desarrolla en la capital altoaragonesa hasta este sábado. Doña Sofía es presidenta de honor del propio Congreso y también de la Confederación Española que agrupa a más de 300 Asociaciones dedicadas a esta lacra. Es muestra de su compromiso por las repercusiones sociales que genera el Alzheimer y la necesidad de apostar por la investigación para que los resultados den, al fin, con soluciones.

Este Congreso reúne en la capital oscense hasta este sábado a más de 500 asistentes con diversos perfiles puesto que una de las principales conclusiones es que “los resultados solo se obtendrán trabajando juntos”. Esto significa que tanto investigadores, como académicos, sanitarios, personal de residencias y un largo etcétera se congregan para debatir los avances, las terapias, el papel del cuidador o la innovación a través de conferencias, mesas redondas y simposios. En este sentido esta cita congresual es de vital importancia para analizar la “evolución”, que precisamente es la palabra que ejerce como lema y eje vertebrador del Congreso.

Hay “muchas piedras en el camino”. Así es como explica el director ejecutivo de Ceafa la frustración de buscar una cura para una enfermedad que en Aragón afecta a unas 40.000 personas; un 7% de la población mayor de 65 años y un 50% de los mayores de 85. El incremento de esta enfermedad en la última década ha sido de un 29% en la comunidad autónoma. Se calcula que en 2050 el Alzheimer podría afectar a dos millones de españoles.

El dato más significativo es que en los últimos 16 años no ha salido al mercado ningún medicamento para tratar el Alzheimer, a pesar de las incesantes investigaciones y ensayos que no han dado resultado. Sin embargo las nuevas tecnologías como el Big Data ofrecen luz y esperanza para posibilitar una mayor eficacia de esos trabajos.

La organización de este Congreso coincide con la celebración del 25 aniversario de la Asociación Alzheimer Huesca. Comenzó su andadura cuando siquiera la sociedad conocía lo que entrañaba esta enfermedad. Es un buen ejemplo de esa ‘Evolución’ a la que aluden las conferencias y mesas redondas puesto que los últimos años han sido decisivos para que el rol del cuidador haya ganado parte de la importancia que merece y para que la especialización haya permitido mejorar la atención a los enfermos. Sin embargo, aún queda mucho camino por delante; desde Ceafa solicitan que los médicos de atención Primaria se impliquen más en el proceso de detección.

El Congreso contaba con la participación de numerosas autoridades este viernes como la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Ana Isabel Lima, el presidente de Aragón, Javier Lambán; las consejeras de Sanidad y Ciudadanía y Derechos Sociales, Pilar Ventura y Mariví Broto, respectivamente; el alcalde de Huesca, Luis Felipe y el Justicia de Aragón, Ángel Dolado.

El Presidente Lambán ha alabado el ejemplo de Cafa en relación con esta “cruel” enfermedad, asegurando que con su labor “nos ayudáis a reconciliarnos con el género humano, lo que a veces cuesta, y a cargar las baterías cívicas de esperanza y energía para encarar el futuro”.

Lambán se ha solidarizado con los familiares que padecen esta enfermedad que lleva aparejadas la discapacidad física, intelectual y social que produce y, por tanto, la dependencia y la disminución de la calidad de vida, tanto de los propios afectados como de sus familias.

Ha puesto el acento en un hecho que afecta especialmente a Aragón: la edad avanzada como importante factor de riesgo para padecer una enfermedad neurológica. La población sobreenvejecida tiene como consecuencia que la mortalidad por alzhéimer se haya incrementado un 29% en Aragón en la última década. Y se sabe ya que esta patología será en los próximos años uno de los principales problemas de salud pública por el incremento de la esperanza de vida. Se calcula, de hecho, que en 2050 el Alzhéimer podría afectar a dos millones de españoles.

Esta inversión de la pirámide de edades tan acusada, afecta según Lambán, a la propia estabilidad del país por cuato afecta a los sistemas de pensiones y de salud e implica adaptación a la nueva realidad.

Además de la edad, existen otros factores de riesgo como la hipertensión arterial, el colesterol alto, el tabaquismo o la diabetes, que aumentan notablemente la probabilidad de padecer alguna enfermedad neurológica. Prevenir estos factores de riesgo podría al menos retrasar varios años la aparición de estas patologías y lograr reducir hasta un 50% la probabilidad de padecer alguna de estas enfermedades.

El presidente aragonés ha señalado que este es un trabajo de todos, pero particularmente de las administraciones con responsabilidades en materia de salud pública y promoción de la salud y ha recordado que, precisamente, Aragón aprobó en junio de este mismo año el Plan de Salud de la comunidad, que se marca un horizonte de actuación hasta el 2030 para impregnar de salud todas las políticas, con una especial atención a la prevención, reforzar la orientación del sistema sanitario hacia las personas y las áreas de Información, investigación y formación para la salud.

El pasado 14 de octubre el Consejo Interterritorial de Sanidad aprobó el Plan Nacional de Alzheimer 2019-2023, un hito en la atención a esta enfermedad, que define las actuaciones y principales líneas estratégicas a desarrollar en las comunidades autónomas. En la línea del Plan de Salud de nuestra comunidad, esta estrategia apuesta también por la promoción de un envejecimiento saludable y, por supuesto, por mejorar la atención y la calidad de vida de las personas enfermas y sus familias.

Lambán también ha hecho recuento de lo realizado en Aragón, donde se lleva trabajando en la atención específica al enfermo crónico desde la pasada legislatura y, tras la aprobación del plan nacional, “ya nos hemos puesto a trabajar en la definición de un circuito específico para la demencia” que permita realizar un abordaje conjunto en toda la red asistencial que dé soporte a la atención de estos pacientes según su situación evolutiva y necesidades: atención primaria, atención especializada, servicios sociales y centros sociosanitarios… y todo ello, enfocado desdela cronicidad.
Los cambios demográficos y el progresivo envejecimiento de la población suponen cambios estructurales que obligan a reflexionar sobre la respuesta que debe ofrecerse para mejorar la calidad de vida de las personas. Y ello obliga a aceptar que los mayores incrementos de población se concentrarán en el futuro en las edades más avanzadas.

Así, junto a los contenidos de habilitación y terapia ocupacional, estimulación cognitiva, atención social, o promoción, mantenimiento y recuperación de la autonomía funcional, se pretende reforzar la formación a los cuidadores de las personas en situación de dependencia, incorporando un nivel formativo II que incluya formación teórico-práctica en algunos de los aspectos más críticos: salud mental, ictus, alzheimer, etc.

Vía : Radio Huesca

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